Ni locos, ni gritos, ni risas

“Es posible vivir y ser feliz teniendo TOC [Trastorno Obsesivo-Compulsivo]. Es una parte de mí de la que ya no me avergüenzo”, revela Damián Alcolea, actor, profesor de teatro y divulgador contra el estigma de la enfermedad mental. Habla sin tapujos de los años en que caminaba a lo Jack Nicholson en ‘Mejor… imposible’, evitando pisar las rayas del pavimento, o se lavaba las manos con lejía hasta sangrar.

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