‘Luz’: cuando una lámpara se convierte en obra de arte, o al revés

Hace unas semanas, cuando un coleccionista privado de arte abría las puertas de su residencia en Madrid a unos pocos afortunados, el pasmo se puso de manifiesto ya desde la entrada. El amplio recibidor de aquel piso señorial en pleno Paseo del Prado no estaba iluminado por el chandelier de cuentas de vidrio o de cristal soplado de Murano que las películas de amor y lujo nos han enseñado a esperar en estos casos, sino por unas bombillas encerradas en un amasijo de cintas de velcro multicolor. El detalle es que no se trataba de un amasijo de cintas cualesquiera, sino de una delicada escultura del artista alemán Tobias Rehberger, ganador en 2009 del León de Oro de la Bienal de Venecia, y que lleva mucho tiempo investigando sobre cómo integrar la luz en sus obras, que solo los incautos tomarían por vulgares lámparas.

Seguir leyendo.

http://bit.ly/2FqZZ5h Últimas noticias | EL PAÍS